LIMPIEZA CON LAS PIEDRAS
Antes de empezar a trabajar con piedras debemos limpiarlas. Si nos las han regalado, preguntaremos si las han limpiado, si no lo han hecho, debemos hacerlo.
El porqué es muy sencillo. Desde que una piedra sale de la naturaleza hasta que llega a nuestras manos, recibe millones de energías diferentes. Las influencias del sol y la luna, las de los cambios climáticos, la energía del animal que tocó esa piedra al hacer su madriguera, la energía de odio que le dio un chico cuando la tiró a otro, la energía del que las recogió, la de la gente que las ha observado y toqueteado en una tienda. Son muchas las influencias que recibe el mineral en cuestión. Si trabajamos con estas piedras tal y como las recibimos, sería caótico y no nos servirá para nada, o no conseguiremos lo que queremos conseguir. Por muy potente que sea nuestra energía, no es la de la madre tierra, así que lo único que podemos hacer es limpiar las influencias externas, esas energías que ha absorbido en los últimos tiempos, o días en esa tienda, nunca la energía con la que la ha cargado la Gran Madre, eso sería quitarle el alma…
Hay varios métodos, que a continuación describo. Tengo que resaltar que estos métodos no solo sirven para las limpiar y purificar los minerales, sino también para cualquier objeto que se precie.

MÉTODO DEL AGUA CON SAL
Este ritual conviene hacerlo en un día de Luna Llena, así pues, puede formar parte de un ritual de Luna Llena si los celebramos.Lo que necesitaremos es:
- Un cuenco con agua.
- Tres pizcas de sal gorda (es recomendada, sino tenemos sal gorda usaremos sal normal).
- Cualquier tipo de fuente de agua corriente (un río, el mar, el grifo de casa…).

Cogemos el cuenco, lo llenamos de agua, del río o del grifo, dependiendo de donde nos encontremos en ese momento, le echamos las tres pizcas de sal y removemos tres veces en sentido de las agujas de reloj con el dedo índice de nuestra mano de poder (derecha para los diestros, izquierda para los zurdos). A continuación colocaremos las piedras que queramos limpiar en el cuenco, y lo dejaremos toda la noche a la luz de la Luna llena, de esta forma, el agua con sal las limpiará y la Luna llena las purificará. Es importante echarle sal al agua, pues la sal absorbe las energías que queremos eliminar de las piedras.
Si vivimos cerca del mar, podemos usar en vez de agua con sal, agua marina, un agua incluso muchísimo más potente.
Después de pasada toda la noche, cogemos el cuenco. (no importa si le dan algunas horas el sol, pero sería conveniente quitarlas al amanecer o un par de horas después como mucho). Y llegó el momento de usar el agua corriente. Si vamos a usar el agua marina o de un río, meteremos el cuenco, sin quitarle el agua, en una red o similar, de forma que podamos atarla a algún sitio, y podamos meter el cuenco en el agua sin que se nos vayan las piedras ni el cacharro. Si no tenemos a nuestra disposición un río o el mar, las dejaremos debajo de un grifo abierto. Deberán de permanecer allí de 10 a 20 minutos. Esto se hace para que el agua elimine los restos de sal “sucios”, de las energías que queremos eliminar, puesto que si no esos restos quedarían ahí e influenciarían en la piedra. Seguidamente es conveniente limpiar bien la sal restante de cada piedra, cogiéndolas y dejándolas individualmente en nuestra mano de poder, bajo el grifo, mientras visualizamos como los últimos resquicios de energía sobrante de la piedra desaparecen.
LIMPIEZA CON EL SOL
Durante un día soleado- Un cuenco con agua.
- Tres pizcas de sal gorda (es recomendada, sino tenemos sal gorda usaremos sal normal).
- Cualquier tipo de fuente de agua corriente (un río, el mar, el grifo de casa…).
Al igual que en la limpieza anterior, dejaremos las piedras durante 3 o 4 horas (3 en verano, 4 en invierno) dentro del agua con sal a la luz del sol. Es importante que les den los rayos de luz directamente. Y el resto del proceso es igual.
LIMPIEZA CON LA TIERRA
En esta lo que intervienen son los poderes de la tierra. Entierra la piedra en ese sitio, durante aproximadamente una semana, luego sácala, límpiala y comprueba si se ha limpiado energéticamente de manera correcta, como en el método anterior. Si es así, ya está lista. Este método también sirve para piedras que se han desgastado enérgicamente, así conseguiremos que recargue su energía.
LIMPIEZA CON LOS CUATRO ELEMENTOS
Lo que necesitamos:- Un cuenco de agua.
- Una vela roja.
- Una vara de incienso.
- Un plato con tierra o con sal.

Este medio más complejo. Se suele usar cuando no tenemos a disposición los lugares adecuados para hacer los otros. Como algunas piedras (que indicaré al final), no se pueden limpiar con agua o con sal. Este método nos llevará menos tiempo.
Prepararemos una mesa o el altar. Pondremos el cuenco con tierra en el lado Norte del mismo, encenderemos la vela y la colocaremos en el lado Sur, colocaremos el cuenco con agua en el lado Oeste, encenderemos el incienso y lo colocaremos en el lado Este, y para terminar, en el medio de todo esto la piedra que queremos limpiar.
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Cuando todo esto esté preparado, debidamente relajados y concentrados en el ritual y con nuestra mente enfocada al propósito que perseguimos con él, nos dirigimos al norte, al plato con sal o tierra. Colocamos la piedra allí, la enterraremos y diremos:
(recita)¡Te purifico con la tierra!
Nos concentramos unos minutos mientras visualizamos como la tierra absorbe las energías que queremos limpiar de la piedra.
La sacaremos de ahí, la limpiaremos un poco con la mano y dirigiéndonos hacia el lado Éste, pasaremos la piedra sobre el humo del incienso, unas 9 veces, de derecha a izquierda, mientras diremos:
(recita)¡Te purifico con el aire!
Observaremos como el humo pasa por la piedra, la atraviesa y se lleva las energías perturbadoras.
Luego volviendo frente al altar, pasaremos la piedra por la llama de la vela varias veces y rápidamente, para evitar quemarnos, mientras diremos:
(recita)¡Te purifico con el fuego!Visualizando como el fuego quema las energías negativas de la piedra.
Para terminar colocaremos la piedra en el agua, y diremos:
(recita)¡Te purifico con el agua!Visualizando el agua limpiándola.
Comprobando de la forma de los rituales anteriormente citados, si la piedra esta limpia, sino lo está repetiremos el ritual cuantas veces sea necesario. Hasta que la piedra ya esté lista para ser usada.
Las frases escritas son simples pero eficaces. Se pueden cambiar las palabras, o hacer frases más complicadas. Recuerda que la magia está en ti, no en las palabras que pronuncias
Ésta es una relación de piedras que no se pueden limpiar (por sus cualidades), con determinados tipos de procedimientos:
- CON AGUA Y SAL: Hay piedras que no se pueden meter en la sal o en el agua, algunas porque la sal las dañaría, otras porque se derretirían con el agua. Entre ellas están las piedras engarzadas en plata (pues la sal dañaría la plata), la pirita, los metales (por la misma razón que la plata), la halita o selenita (ya que están compuestas por sal y se derretirían con el agua) o el lapislázuli (puesto que suele tener incrustaciones de pirita).
- CON SOL: Hay piedras que con exponerlas 3 o 4 horas al sol perderían mucho color. Estas son, por ejemplo, la amatista, el cuarzo rosa (o cualquier cuarzo con color), el ópalo, el zafiro o las ágatas. Generalmente aquellas piedras que tienen un color semitransparente.
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